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Un punto de inflexión para la producción orgánica

La producción orgánica enfrenta una situación propicia para la expansión del mercado.

Gentileza Revista Super Campo, diciembre 2011
Por Elina Moreno.

La producción orgánica enfrenta una situación propicia para la expansión del mercado. Estados Unidos ajustó sus mecanismos de vigilancia y control de sus proveedores de alimentos suponiendo que el punto de partida es el cumplimiento de las Buenas Prácticas Agrícolas y el Análisis de Peligros y Puntos Críticos de Control. ¿Argentina está preparada para cumplir con estas exigencias?

La inocuidad alimentaria fue el tema crucial de la XII Jornada de la Organización Internacional Agropecuaria (OIA), que se realizó el 3 de noviembre en el Hotel del Círculo de la Fuerza Aérea de Vicente López.
“Estamos en un punto de inflexión desde que el 4 de enero de este año el presidente de Estados Unidos firmó los alcances de su Ley de Modernización de la Inocuidad de los Alimentos”, afirmó en la apertura Pedro Landa, director de OIA, que este año celebra 20 años de trayectoria.

Como antecedente, la Unión Europea lanzó en 2004 su Ley General de Alimentos y creó un organismo supranacional para implementarla. Desde entonces, asume que todos los establecimientos productores y elaboradores de alimentos cumplen con los preceptos de las Buenas Prácticas (BP). Del mismo modo, ahora EEUU da por hecho que las BP se cumplen y por ello quiere nivelar hacia arriba con mayores exigencias para la importación de alimentos.

“EEUU inspeccionará 600 establecimientos alimentarios en otros países el próximo año y 1200 más en 2013”, anticipó Landa. Y agregó que “la FDA -Food and Drug Administration-, como brazo ejecutor de esta ley puede ordenar el retiro de mercadería, incluso, puede rechazar alimentos ante mínimas dudas”.

El gran planteo para el sector orgánico argentino es cómo posicionarse ante este nuevo escenario. “Desde nuestra perspectiva los productores que ya están encaminados en la certificación de sus procesos tienen una gran oportunidad de consolidar y ampliar sus vínculos con EEUU, para los que no tienen nada es una barrera a sortear porque tienen que empezar de cero”, afirmó el director de la OIA.

Argentina no es un país que tenga serios problemas de inocuidad, según Landa, aun con muchas costumbres arraigadas que son un riesgo para la salud. En cambio Estados Unidos tiene serios problemas de inocuidad alimentaria.

“Uno de cada seis consumidores norteamericanos -(el 15%)-, tiene una intoxicación alimentaria al año, pese a una revolución de alimentos “limpios” en las góndolas”, indicó Landa. En este sentido advirtió que “estamos en condiciones de luchar por los mercados, en la medida que cumplamos las condiciones y tengamos el marco apropiado para exportar”.

Para Landa, la certificación es una herramienta de aprendizaje que le da al productor algo fundamental: gestión administrativa, gestión productiva y gestión comercial.

“En estos 20 años yo aprendí mucho de los productores y, si bien no puedo decirles cómo hacer las cosas, sí puedo enseñarles qué pueden hacer y por qué; entendiendo esto, el cómo es un camino seguro al éxito”, afirmó el directivo.

CONSUMO CONSCIENTE. De acuerdo al Movimiento Argentino para la Producción Orgánica (MAPO), el mercado interno de productos orgánicos se duplicó durante el último año. Landa, su presidente, atribuye este desarrollo a un cambio en el consumidor, propiciado por una mayor y mejor comunicación de aspectos referidos a la producción orgánica, sus beneficios sociales y ambientales.

“En un país agroexportador como el nuestro, el consumidor cree que el alimento es bueno y sano; sin embargo las polémicas repercusiones por los excesos en el uso de pesticidas, las redes sociales y otros canales de comunicación, como los programas de cocina, ayudaron a crear una actitud más permeable a lo orgánico como concepto”, afirmó Landa.

En la línea del consumo consciente y responsable, Luiz Carlos Rebelatto dos Santos, disertante invitado por la Secretaría de Agricultura Familiar del Ministerio de Desarrollo Agrario de Brasil, señaló que “como anfitriones del campeonato mundial de fútbol queremos sentar las bases para una producción de alimentos más responsable y una sensibilización de los consumidores respecto del valor de muchos productos nativos”, expresó el funcionario.

Para ello, provecharán los canales de difusión de la copa mundial de fútbol para transmitir que Brasil también juega la copa verde de la sustentabilidad.
“Se espera que sólo por televisión miren el mundial más de 30 mil millones de personas, a las que podemos contar de la enorme biodiversidad que tenemos y las múltiples tradiciones alimentarias que convergen bajo el concepto de sustentabilidad”, afirmó el funcionario brasileño.

Landa consideró que esta iniciativa también es una oportunidad para Argentina y otros países sudamericanos de integrar la oferta que el mercado brasileño necesitará para abastecer al mundial 2014.

Por su parte Gabriel Berardinelli, Gerente Técnico de OIA, consideró que “Brasil está trasparentando su sistema normativo en función de su campaña por la copa orgánica y tenemos que aprovecharlo porque estamos en condiciones de ofrecer productos altamente competitivos”.

Rebelatto dos Santos indicó que están trabajando mucho en la implementación de sellos de calidad y certificación de los procesos productivos en los ámbitos de la agricultura familiar, rescatando productos típicos.

PRODUCTOS Y TENDENCIAS. Mónica Innocenti tuvo la primera plantación de kiwi orgánico del país en Mercedes, Buenos Aires. Desde el comienzo en 1995 se propuso respetar los ciclos naturales de los cultivos y obtener productos limpios.

“Después de vender la fruta fresca por un tiempo decidí agregarle valor y elaboré dulces, más adelante desarrollé el primer jugo orgánico de kiwi en el país con la marca Purificare”, contó la productora.

Hoy Innocenti tiene sus jugos de kiwi, frambuesa, arándano y otras frutas orgánicas en las principales góndolas. Al respecto aclaró que “hay una idea equivocada de que cuando un producto artesanal llega a una góndola masiva pierde parte de su esencia; por el contario pienso que cumplir con las exigencias de los supermercados jerarquiza el producto”, sostuvo.

En General Alvarado, Silvia Elena Lafontaine se dedica hace 24 años a la agricultura orgánica y ganadería bajo el sistema de pastoreo racional, en las 159 hectáreas de su establecimiento La Madrecita.

Este año la productora llegó a la jornada de OIA con su niño mimado, el dinkel.  Se trata de un cereal milenario en Europa, pero nuevo en Latinoamérica con propiedades nutricionales muy importantes.

“Siembro entre 50 y 70 hectáreas de dinkel en rotación con doble propósito; es una  especie de cereal considerado el origen de todas las variedades actuales del trigo", reveló Lafontaine, única productora de este cereal en el país.

Hace 14 años un amigo le trajo de Europa las semillas y desde entonces esta productora se dedicó a multiplicarlo. A mediados de 2008 inscribió la variedad de dinkel Eco Fauno en el Registro Nacional de Cultivares y el Registro de Propiedad de Cultivares y desde hace dos años empezó a promocionar el dinkel en el mercado interno en el segmento harinas para la elaboración de pastas, además de exportar la mayoría de su cosecha a Europa. La nueva invención es la utilización de la cáscara del dinkel como relleno de almohadas y almohadones ecológicos.

“Aproveché el aniversario de OIA para presentar la nueva línea de almohadillas de dinkel, apoya muñecas, almohadas cervicales y diversos almohadones todos aromatizados con hierbas orgánicas”, detalló Lafontaine. Y señaló que “hay interés en el producto y esto nos permite también hablar del cultivo y sus propiedades alimentarias”.

En el alto de San Rafael, Mendoza, se encuentra la finca Rincón Deseado de la familia Camargo. Hace 14 años Carlos y Beatriz tomaron la decisión de cambiar de vida y emprender un negocio a partir del cultivo de 2 hectáreas de vid. “Para nosotros haber certificado nuestra bodega fue el único camino para ser sustentables en todo sentido, afirmó Camargo”. Lo cierto es la bodega artesanal produce 12 mil litros de vino orgánico Cabernet  Sauvignon, 15 mil botellas que suelen estar vendidas antes de la cosecha. Hoy viven en la finca los hijos y nietos, conformando una empresa netamente familiar, con diversificación en agroturismo y proyecto para elaborar aceite de oliva.

Otro emprendimiento ejemplar en Buenos Aires es Endivias Belgrano, un paraíso de variedades europeas de endivias, repollitos de Bruselas, radicchio y echalottes que se comercializan con la marca Flamingo.

Fernando García Plorutti, responsable del control de calidad de la empresa, comentó que están trabajando para reducir el consumo de agua y de combustible, y para mejorar todos los procesos asegurando la calidad e inocuidad.

“Un aspecto que atañe a la calidad final de nuestras endivias es el packaging, que cambiamos por bolsas microperforadas generadoras de una atmósfera controlada que brinda una mayor y mejor conservación”, indicó García Plorutti. La empresa produce 9 mil kilos de endivias por semana en sistema hidropónico de cajones (forzado) y exporta el 40% de su producción.

Lo que propone el sector orgánico a un consumidor más sensible es hacer un consumo consciente. “Creo que hoy el consumidor argentino está preocupado por su alimentación y el impacto que la producción de esos alimentos tiene a nivel social y ambiental, es un gran cambio positivo”, concluyó Landa.

Cuenta regresiva para anticiparse

La Ley de Modernización de la Inocuidad de los Alimentos (FSMA por sus siglas en inglés) deja de ser una legislación de aceptabilidad para convertirse en una de accesibilidad al mercado norteamericano. Según anticipó Pedro Landa director de la OIA, el FDA, como organismo ejecutor, intensificará progresivamente sus inspecciones a las 240 mil plantas proveedoras de alimentos registradas en la lista verde que se creó con la Ley de Bioterrorismo en 2003, podrá incautar mercadería y rechazar un embarque, aun sin pruebas.

“Lo que ocurrió este año es que EEUU empezó a implementar con toda su fuerza lo que ya estaba escrito, y la normativa da por hecho que se cumplen normas de BPA y HACCP, pero en las fábricas de Latinoamérica no es tan así”.

Esta avanzada norteamericana por la inocuidad de los alimentos que ingresan al país se apoya en 4 aspectos encadenados: la prevención, el fortalecimiento de la colaboración entre países, el control de la inocuidad de las exportaciones y la vigilancia, inspección y rápida reacción ante un riesgo.
El consejo de Landa es no esperar para ponerse al día con todos los requisitos. “El que esté mejor preparado para ingresar primero a este mercado, tendrá la ventaja de la confianza, el intangible que mejor posiciona a una empresa”, afirmó.

Fuente: www.elnuevoagro.com.ar

02.12.11
© OIA - ORGANIZACIÓN INTERNACIONAL AGROPECUARIA  
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