El toque orgánico en la piel
Con ingredientes de la agricultura ecológica, respetando el medio ambiente y las personas, la Argentina tiene la primera línea de cosmética orgánica certificada.
Gentileza Clarín Rural Revista, 8 de Octubre 2011
Por Liliana Cobelo
En la Argentina, la producción orgánica también llegó a la cosmética. Fue de la mano de la firma Anamê Vio, a través del desarrollo de la primera línea de cosmética integralmente orgánica del país.
“Somos una empresa con una amplia trayectoria en la industria cosmética, considerando que la naturaleza te cuida con sabiduría, Anamê Vio es una innovación absoluta para el cuidado diario de la piel, en armonía entre la naturaleza y tus necesidades cotidianas, teniendo en cuenta la protección del planeta”, indicó Grace Ceballos, una de sus mentoras.
La empresaria, quien además es abogada, desarrolla desde hace 4 años esta línea de cosmética (el 95% de sus ingredientes son orgánicos, cumpliendo con la normativa para la Comunidad Europea y los Estados Unidos). Si bien su experiencia de 17 años la adquirió como CEO de una empresa de cosmética tradicional, es una convencida de que lo orgánico representa más que una tendencia.
“Cada elemento que forma parte de la cadena de elaboración de nuestros productos cumple con estrictas normas requeridas por la Organización Internacional Agropecuaria (OIA), USDA, el Programa Nacional Orgánico de EE.UU. y la norma orgánica argentina que es equivalente con la reglamentación para la Comunidad Europea. “Así, se garantiza un producto final que cumple con la trazabilidad”, destacó Ceballos.
Hay varias razones que llevaron a la directora de Anamê Vio a animarse. Inicialmente, la piel es el órgano más extenso del cuerpo, y el más expuesto al impacto del ambiente, razón por la cual no se incluyen en las formulas conservantes, derivados del petróleo, siliconas, fragancias, colorantes. “Sólo utilizamos lo que la naturaleza nos brinda”, explicó Ceballos.
Otra de las cualidades que impulsaron el proyecto es que se cuida el medio ambiente, “del que todos somos parte, y consideramos que lo que le hagamos a él, nos lo haremos a nosotros mismos”. En este sentido, sólo se usan ingredientes provenientes de la agricultura ecológica, respetando, sosteniendo y promoviendo la salud del suelo, las plantas, los animales y las personas.
“Promovemos el desarrollo sostenible y sustentable del planeta”, indicó Ceballos. Y contó: “Desde que decidí emprender mi propio negocio, ya hace siete años de esto, impulsé hacer algo distinto que el resto por eso viajé e investigué muchísimo y en las ferias internacionales a las que asistí me llamaron la atención dos palabras: orgánico y natural, esa era la tendencia y decidí crear la primera marca orgánica de cosmética”.
“La línea que desarrollamos se produce enteramente en la Argentina, con productos orgánicos certificados locales, aunque algunos insumos debemos importarlos de Estados Unidos y Europa, como es el caso de la manteca de Karité (que se obtiene de las semillas del fruto del Butyrospermum parkii, árbol que crece en forma salvaje en una amplia zona del centro de Africa)”, indicó Ceballos a Clarín Rural Revista. En tanto, que se abastece localmente de otras materias primas orgánicas como: aloe vera, arándano, miel, aceite de oliva, alcohol y rosa mosqueta.
El arándano ocupa un lugar primordial en la línea “porque ofrecen todo lo que una piel necesita: son ricos en aminoácidos, vitaminas, ácido oleico, ácidos grasos esenciales (omega 6 y omega 9) y antioxidantes. La naturaleza nos brinda todas estas cualidades en una sola fruta y decidimos sacar provecho de ella”.
La firma participa asiduamente de ferias internacionales para promover el producto, “que está orientado al mercado internacional en un cien por ciento, aunque el merado interno está ganando terreno”, manifestó la empresaria. En cuanto a la línea de productos, hace unos meses empezaron a desarrollar la segunda línea, además de la de arándanos: ADN vegetal con germen de trigo.
Claro que el camino no está libre de escollos. “Concretar una marca íntegramente orgánica no es sencillo porque demanda mucho tiempo y esfuerzo y no se encuentran fácilmente productores que estén involucrados con la producción orgánica, y a veces necesitamos algún tipo de industrialización que hoy todavía no existe”, manifestó la emprendedora.
Las negociaciones para cerrar contratos de exportación marchan viento en popa. Hoy, los mercados firmes son los Estados Unidos y Alemania, pero ya hay buenas tratativas con Turquía, España, Inglaterra, India, Rumania e Irán.
Fuente: www.anamevio.com |