Santo Padre, la empresa de Tandil que elabora quesos de calidad y apuesta a la producción orgánica

23 Dic 2025

Se trata del primer tambo orgánico del país, que ofrece variedad de elaboraciones con procesos naturales certificados.

Con más de tres décadas de trayectoria, la empresa quesera Santo Padre, con base en Tandil, se afianza como un referente nacional en producción orgánica y alimentación consciente. Consolidado como el primer tambo orgánico del país, en la empresa se dedican a la elaboración de quesos de manera artesanal, con leche proveniente de vacas alimentadas principalmente a pasto y procesos naturales certificados.

La empresa se encuentra actualmente a cargo de Carla y Mariana Antonutti, hermanas y continuadoras de un proyecto familiar iniciado por sus padres a comienzo de la década del 90, a partir de una idea pionera traída de un viaje familiar a Italia. Inspirados por la agricultura ecológica y la producción de alimentos naturales, fueron los primeros en el país en apostar por un tambo y un campo certificados como orgánicos.

En Santo Padre se caracterizan por trabajar sin químicos ni aditivos. La empresa cumple con los ciclos de maduración para que cada queso tenga su carácter y su autenticidad, respetando los valores de cada paso de la cadena productiva.

El surgimiento de la empresa

“La historia empieza de una manera muy artesanal: una vaca, ordeñe a mano y  los primeros quesos hechos en la cocina de casa”, recordaron las hermanas en diálogo con El Eco de Tandil. Aquella experiencia inicial dio origen a la primera marca, Doña Cuchara, nombre que aludía al proceso manual con el que su madre elaboraba los quesos. Con el tiempo, tras el fallecimiento del padre de la familia, el proyecto tomó una nueva identidad bajo el nombre Santo Padre en homenaje a quien había impulsado la iniciativa desde sus comienzos.

Actualmente, Santo Padre es reconocido como el primer tambo orgánico certificado de la Argentina. Mariana Antonutti certificó que el logro que implicó años de trabajo, inversión y un largo camino de validación en un contexto donde el concepto de producción orgánica aún no estaba instalado. “Fuimos pioneros cuando casi no existía la palabra “orgánico” en el país. Hubo que abrir camino y marcar precedentes”, señaló.

La propuesta de la empresa se basa en una producción completamente orgánica, sin agroquímicos, pesticidas ni aditivos. Su principal objetivo es priorizar la calidad del alimento y el cuidado del ambiente. “Creemos profundamente que somos lo que comemos. Ofrecemos alimentos reales, sanos, con identidad y con trazabilidad”, expliaron.

Ese diferencial llevó a que los quesos Santo Padre sean elegidos por los mejores chefs, restaurantes y hoteles del país, posicionando a la marca como sinónimo de calidad premium. La producción, de escala cuidada y no masiva, refuerza el carácter artesanal y exclusivo del producto.

Oferta de productos

En la planta se elaboran tres variedades principales de quesos, tanto en línea orgánica como convencional.

Dentro de la línea orgánica se produce queso parmesano de pasta dura, con dos tiempos de maduración: 6 y 12 meses. En este tipo de quesos el proceso de estacionamiento es de suma importancia, ya que cuanto mayor es el tiempo de maduración más concentrados y definidos son los sabores. El parmesano de 12 meses, con hormas de aproximadamente 12 kilos, se posicion como el producto premium de la marca, mientras que la versión de 6 meses ofrece un perfil igualmente equilibrado y de gran calidad.

Además, se elaboran provolones orgánicos, disponibles tanto fraccionados para provoleta como en hormas completas para distintas preparaciones gastronómicas. También se comercializa el gouda orgánico, ya sea por fracción o en formato de horma.

En la línea convencional se producen queso parmesano, provolones y pategrás. Este último, se presenta en versión natural, con orégano y a las tres pimientas. Asimismo, cada una de ellas cuenta también con su opción sin sal.

Dentro de esta línea, se ofrecen distintos formatos: hormas completas, fracciones de 300 gramos y hormas individuales de 600 gramos, adaptándose a las diferentes necesidades de consumo.

Iñaki Lecumberri, encargado general de Santo Padre, destacó que toda la producción se realiza íntegramente en el establecimiento, trabajando casi en su totalidad con proveedores locales. Esta modalidad refuerza el compromiso de la empresa con la calidad, la trazabilidad y el desarrollo tandilense.

Fuente: El Eco